Croacia y Bosnia Herzegovina. De la costa Croata a los Parques Nacionales

Croacia y Bosnia Herzegovina. De la costa Croata a los Parques Nacionales

Afabilidad y nervio, cualidades aparentemente contrapuestas en otros tiempos, son ahora ya complementarias y sinónimo de suma de poderes y encantos, los de estas tierras ignotas para muchos europeos, que terminan entregándose en sus brazos tras la primera visita. Tierras de paso constante y crisol de culturas, albergan un patrimonio cultural e histórico que nos irá haciendo saborear las diferentes tonalidades de la mezcla, un tanto picante, oriente-occidente. No podemos olvidar que merodearemos por tierras de frontera, entre realidades cercanas pero distantes a la vez, hablamos de la cultura mediterránea presente en la costa croata complementada con los dulces aromas de los bazares otomanos que pueblan las ciudades bosnias, una combinación que nos transportará en el tiempo y pondrá a prueba nuestros sentidos. En nuestro viaje, os proponemos un completo recorrido por ambos países. Empezaremos aterrizando en Zagreb y quedándonos un día a visitar esta ciudad con sus maravillosas avenidas y bohemios cafés que nos servirá también para irnos aclimatando al ambiente Bosnio-Croata. A continuación, visitaremos las 19 hectáreas del P.N. de los Lagos de Plitvice, 16 lagos de turquesas aguas unidos por cascadas y travertinos espectaculares; veremos la ciudad de Trogir y la ciudad puerto de Split, punto de partida a las más de mil islas de las costas croatas y única ciudad romana viviente entre las ruinas del gran Palacio del Emperador romano Diocleciano. Continuaremos por Bosnia y Herzegovina, uno de los países más castigado por la guerra de los Balcanes, pero que está saliendo del trance al ritmo del grandísimo corazón de sus amables gentes y sus tesoros naturales. Aprovecharemos para adentrarnos en sus verdes y desconocidas montañas, refugio de una de las últimas etnias seminómadas europeas de pastores montaraces. Pasearemos por el bazar otomano de Sarajevo, cruzaremos el famoso puente de Mostar y sus cristalinas aguas que reciben cada verano el abrazo de sus históricos saltadores, además de visitar Blagaj, junto al nacimiento del caudaloso rio Buna y sobre todo, nos empaparemos de simpatía y atenciones, cosa fácil por estas tierras. Para terminar, volvemos a Croacia para vivir las sensaciones en Dubrovnik, que, junto con Split y Trogir, forman parte de ese selecto grupo de ciudades que con sólo oír su nombre ya sabemos que es algo especial, paraísos patrimoniales que han hecho tan popular a Croacia desde tiempos de la Republica Serenísima de Venecia. Dubrovnik, la perla del Adriático. Este afable país a las orillas del Adriático alberga un sinfín de tesoros ocultos, desde mares de aguas cristalinas, islas desiertas, pequeños pueblos de pescadores, playas, viñedos y por supuesto, ruinas romanas y ciudades medievales amuralladas.

Pasa por

Zagreb, P.N lagos de Plitvice,Trogit, Split, Bosnia, Konjic, Sarajevo, Montes Bjelasnica, Lukomir, Mostar, Dubrovnik

Itinerario

Día 1

Vuelo ciudad de origen - Zagreb

Presentación en el aeropuerto de Madrid. Salida del vuelo. Llegada al aeropuerto de Zagreb, capital de Croacia. Agram en tiempos de los Habsburgo, se presenta como una ciudad moderna con grandes retazos de su periodo imperial y que tampoco ha olvidado su pasado socialista más cercano. Lo primero que haremos será hacer una visita completa de Zagreb, acompañados por una guía local que nos explicará mientras hacemos un recorrido por la catedral y los monumentos más representativos del centro, atravesando por las medievales calles de Kaptol y Gradec, los dos barrios antiguos de la ciudad alta. Tiempo libre para recorrer las calles y jardines de la Herradura Verde o descubrir la interesante vida nocturna de la trepidante capital de Croacia. Alojamiento. Cena Libre.

Día 2

Parque Nacional lagos de Plitvice

Hoy saldremos temprano para ir directamente hasta la entrada del Parque Nacional, dedicaremos el día a visitar de forma libre el Parque Nacional de Plitvice. Es una combinación de 16 lagos de aguas cristalinas unidos por unas 92 cascadas, sin duda merecidamente declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este lugar es producto del modelado que el agua ha hecho con la roca caliza tras miles de años de relación. El trabajo, parece que ha merecido la pena a juzgar por las caras de placer de todos y cada uno de los visitantes que pasean cada día por esta red de pasarelas, puentes, caminos de madera y barcazas que hacen de este "país del agua" un lugar mucho más accesible para el extranjero. Alojamiento. Cena incluida en el hotel Jezero dentro del parque.

Día 3

Trogit - Split

Por la mañana temprano salimos con destino a una de las joyas de la costa, hablamos de Trogir, también ciudad UNESCO. Situada sobre un pequeño islote, esta pequeña ciudad medieval cuenta con algunas de las murallas mejor conservadas de Europa. Esta ciudad-museo es muy pequeña, apenas 1 Km., pero tiene mucho para ver, aunque la mejor forma es recorrer sus callejuelas y dejarnos llevar unos 600 años atrás e imaginar cómo sería la vida en esta urbe costera de antaño. Tiempo para comer libre en Trogir, visitar la catedral y subir al campanario, darse un paseo por el paseo marítimo y descansar un rato. Por la tarde nos trasladamos a la ciudad de Split, y a continuación visitaremos, con una guía local, este puerto-ciudad de casi 1.700 años de antigüedad, hogar del Palacio de Diocleciano, el cual alberga una fortaleza, el Templo de Júpiter y Catedral de Domnio, un conjunto histórico que no olvidaremos en mucho tiempo, de eso estamos seguros. Por la tarde/noche vamos a tener tiempo libre para recorrer sus calles plagadas de historia. Alojamiento en Split. Cena libre.

Día 4

Split

Hoy tendremos un día completo para visitar la ciudad y seguir paseando por su "zona UNESCO", sus callejuelas y cafetines, entrar en alguno de sus museos más afamados, como el del reconocido artista Iván Mestrovic o pasarnos por el Museo Marítimo, albergado dentro de una fortaleza del S XVII donde podremos conocer más de cerca la profunda cultura marinera de esta tierra. Si nos apetece fundirnos un poco más con el "salitre", podemos acercarnos al paseo marítimo, donde encontraremos algunos monumentos de estilo renacentista como la Plaza de la República, muy cerca de la iglesia románica de San Lorenzo y de la Plaza del Popolo. Muy recomendable es recorrer a pie o en bicicleta la colina Marjan, el pulmón verde de la ciudad, y darnos algún baño en las aguas del Adriático. Es buena idea aprovechar la mañana para esta actividad y luego volver a sumergirnos en el bullicio de la ciudad y en especial el barrio del Palacio de Diocleciano. Alojamiento. Cena libre.

Día 5

Viaje a Bosnia: Konjic - Sarajevo

Hoy tenemos un viaje largo. Salimos temprano desde Split y nos dirigimos directamente a la frontera con Bosnia. Comenzamos a recorrer el territorio Bosnio y adentrándonos por el Parque Nacional Blidinje hasta llegar al valle del río Neretva, en Konjic. Aquí cogeremos unos vehículos 4 x 4 que nos llevarán hasta el comienzo de una excursión a pie en los alrededores de la montaña Prenj. Picnic incluido. Regreso a Konjic y salida hacia Sarajevo. Llegada a Sarajevo por la tarde. Alojamiento y cena libre. Sarajevo está emplazada en la Federación de Bosnia y Herzegovina, rodeada de los Alpes Dináricos y en torno al río Miljacka. El centro de la ciudad se encuentra a 511 metros sobre el nivel del mar mientras que algunos barrios alcanzan los 700 metros, lo que hace de Sarajevo una de las ciudades a más altitud en Europa, alcanzando algunos de los cinco grandes picos que la rodean los 2.000 metros sobre el nivel del mar. La ciudad es conocida por su tradicional diversidad religiosa, musulmanes, ortodoxos, católicos y judíos, que llevan conviviendo desde hace siglos, aunque los últimos años parece que han sido la excepción que confirma la regla. Debido a esta larga y rica historia de diversidad religiosa y coexistencia, Sarajevo es conocida como la "Jerusalén de Europa". Los duros años de la guerra han dejado crudas heridas en la ciudad y pasarán muchos más antes de que la recuperación económica y social alcance niveles de normalidad, pero de momento, el buen carácter y la simpatía bosnia, célebre en todos los Balcanes, junto con la herencia cultural y monumental que los otomanos dejaron aquí tras su paso por estas tierras, hacen que la visita siga siendo más que placentera a lo que se podría considerar como uno de los confines del oriente europeo. El distrito del bazar destila esencias orientales, con sus minaretes apuntando al cielo y el aroma de los cafetines y kioscos de comida callejera salpicando las aceras y llamando a la única y verdadera oración de los bosnios, el rito del "cevapi". Si decimos que hemos estado en su país a cualquier bosnio y no hemos probado esta carne al estilo tradicional, probablemente nos dirá que no conocemos Bosnia Herzegovina. Tendremos un recorrido en 4x4 durante unos 40 minutos para acercarnos al punto donde comenzamos la excursión. Nuestro objetivo es el pico Velika Kapa de 2004 m. de altitud. El recorrido atraviesa unos bosques muy interesantes. Existe la posibilidad de no llegar a la cima para los que se les haga muy duro la subida. DATOS TÉCNICOS: Ruta circular de unos 10 km. de recorrido, en el que emplearemos unas 3 horas con descansos incluidos. Desnivel acumulado en ascenso: 500 m. Desnivel acumulado en descenso: 500 m. Altitud Mín.: 1500 m. Altitud Máx.: 2004 m.

Día 6

Sarajevo

Tendremos el día libre para deambular por sus calles, mercados y cafetines o simplemente sentarnos junto al río mientras vemos la vida pasar y nos preguntamos acerca de las razones que pudieron hacer que una ciudad de esta riqueza cultural y concordia se viera reducida casi a sus cenizas. Pero para poder entender bien lo que vemos, empezaremos el día con una visita guiada por un experto guía local que nos contará todos los detalles y las anécdotas tan curiosas de esta ciudad mítica. Alojamiento. Cena libre.

Día 7

Montes Bjelasnica - Lukomir - Sarajevo

Hoy vamos a dedicar el día a descubrir los alrededores de Sarajevo y para ello nos vamos a remontar a la época en la que fue ciudad olímpica. Durante el invierno de 1984, se celebraron aquí los primeros Juegos Olímpicos de invierno en un país socialista. Gornji Lukomir es el pueblo más alto y más remoto de todo el país. Alojado en el seno del monte Bjelasnica (una de las antiguas sedes olímpicas) y ubicado a 1.469 m. de altitud, este asentamiento de seminómadas dedicados al pastoreo en los meses de verano, ejerce hoy día de museo viviente al aire libre. Hoy haremos un recorrido itinerante que nos transportará en el tiempo mientras recorremos un bello paisaje de montaña. Las cimas asoman por encima de nuestras cabezas y salpican la fotografía que tenemos ante nosotros. Comenzaremos en la aldea de Umoljani y recorreremos todo el camino de unos ocho kilómetros con las impresionantes vistas de uno de los cañones más profundos de la región, el río Rakitnica, hasta la aldea de Lukomir, donde algunas ONGs de la región están llevando a cabo un proyecto de turismo sostenible, con la participación de la comunidad local, que busca preservar unas tradiciones ancestrales en peligro de extinción. Almorzaremos con los lugareños en este enclave privilegiado para los que lo visitamos y olvidado por la gran mayoría. A media tarde regresamos a nuestra base en Sarajevo. Alojamiento. Cena libre. Excursión nivel medio-fácil que atraviesa prados de montaña, bosques de hayas y zonas de bosque mediterráneo. Bordeamos por la zona alta el impresionante valle del río Rakitnica y llegamos en subida al bonito pueblo de montaña de Lukomir, solo habitado en las épocas de primavera-verano-otoño. DATOS TÉCNICOS: Ruta circular de unos 8,5 km. de recorrido, en el que emplearemos unas 3 - 4 horas con descansos incluidos. Desnivel acumulado en ascenso: 400 m. Desnivel acumulado en descenso: 150 m. Altitud Mín.: 1260 m. Altitud Máx.: 1470 m.

Día 8

Sarajevo - Blagaj - Mostar

Hoy es día de despedidas. Sí, nos marchamos de Sarajevo en dirección a Mostar, pero no sin antes visitar uno de los lugares santos para los bosnios que aguantaron durante cuatro largos años el sitio que las tropas serbias impusieron a la ciudad. En nuestro bus, nos dirigiremos hacia el conocido como Museo del Túnel, ubicado en las cercanías del aeropuerto de la ciudad. Durante los años del asedio y bajo una casa particular, se construyó un túnel de 800 m de longitud y poco más de un metro de ancho, que conectaba la zona libre con la zona ocupada. Esta obra de la ingeniería popular permitió suministrar víveres a los 300 mil habitantes de la capital de Bosnia, además de insuflar esperanza, uno de los bienes más preciados en tiempos de guerra. Tras la visita nos marchamos en dirección sur, en busca de otra de las joyas de la corona que también ha resurgido, y con bastante energía, de sus cenizas, Mostar. Pero antes de su visita no podemos dejar de acercarnos a Blagaj para visitar el nacimiento del río Buna. Parece que los monjes que construyeron la Tekya Derviche se esmeraron en convertirlo en un icono del aislamiento y la espiritualidad, aunque con poco trabajo, ya que la naturaleza reinante se lo puso bastante fácil. El río Buna nace bajo una pared rocosa de más de 200 m de altura. Para los más avezados tendremos la posibilidad de subir al imponente Castillo que está en lo alto del acantilado 200 metros por encima del nacimiento del río Buna. Tras la visita y el almuerzo picnic libre junto al río, donde podremos disfrutar también de unas buenas truchas en alguno de sus chiringuitos, nos marchamos a la cercana Mostar. Como decíamos al principio, el asedio de esta bonita ciudad de ascendencia otomana y la caída del Stari Most (puente viejo) sobre el río Neretva fue uno de los símbolos de la división étnica y es por eso que su reconstrucción ha sido uno de los estandartes del resurgimiento del país. La energía que se respira en esta bonita villa es digna de aplauso y así lo refrendan las visitas constantes que se acercan por su casco histórico medieval. El Stari Most (Puente Viejo) es una de las estructuras más importantes de la época otomana y fue diseñado por Mimar Hayrettin a finales del siglo XVI, durante la ocupación de la región de Herzegovina. El Stari Most contaba con 28 metros de longitud y 20 metros de alto, y rápidamente se convirtió en una maravilla de su tiempo. El famoso viajero Evliya Çelebi escribió en el siglo XVII: "el puente es como un arco iris volando hacia el cielo, que se extiende desde un acantilado a otro. Yo, un pobre y miserable esclavo de Alá, habiendo pasado por 16 países, nunca vi un puente tan alto. Está tirado de roca en roca tan alto como el cielo". Y así es, tan alto como los brincos de los saltadores profesionales que amenizan las tardes del verano con sus vertiginosos chapuzones sobre el río Neretva. Tendremos tiempo libre para dar un buen paseo por el barrio viejo de Mostar, regatear en su bazar otomano, visitar alguno de sus museos o tomarnos un café mientras contemplamos el atardecer sobre este conjunto histórico que está protegido por la UNESCO desde el 2005. Alojamiento. Cena libre.

Día 9

Mostar - Dubrovnik

Tras el desayuno dejamos Mostar, pero no Bosnia. Aún tenemos algunos tesoros por descubrir y no podemos marcharnos a medias. Dedicaremos parte del día a conocer otras perlas otomanas de la región de Mostar. De camino hacia la frontera croata haremos parada en Pocitelj, uno de esos lugares que parece detenido en el tiempo. Situado en el valle del río Neretva, el antiguo poblado otomano que reposa sobre la ladera de la montaña desde el S XVI se encuentra en un muy buen estado de conservación, imaginamos que, en parte gracias a su declaración como Patrimonio UNESCO, y nos permitirá mientras recorremos sus callejas, hacernos una buena idea de cómo pudo ser la vida de sus habitantes en aquellos días. No es casualidad que una pequeña comunidad de artistas se haya asentado aquí para desarrollar su trabajo, cobijados por la inspiración de mezquitas como la de Hadzi Alija, antiguos hamanes y minaretes que apuntan al infinito. A mediodía, llegaremos a nuestro destino del día, la "Perla del Adriático", Dubrovnik, ciudad bella si las hay. Nada más llegar, sus gigantes murallas nos hacen saber que en su interior debe haber algo muy precioso para proteger, y no nos equivocamos. Tendremos una visita con guía local del casco antiguo, para conocer de primera mano lo que se esconde dentro de ellas. Después resto de la tarde libre para disfrutar de sus plazas de mármol y, cómo no, de sus animados cafés con sus terrazas, ideal final para una completa visita al casco antiguo. La actividad más importante será, cómo no, hacer el recorrido de las murallas, precisamente cuando comience a caer la tarde. Si no se hace hoy se puede hacer mañana. Alojamiento en el área de Dubrovnik. Cena libre.

Día 10

Duvrovnik

Hoy tendremos un día bastante completo para disfrutar del área de Dubrovnik. Aprovechamos la mañana para visitar el vecino pueblo de Cavtat, un pequeño asentamiento griego que descansa sobre su puerto rodeado de preciosas playas. Aquí tendremos tiempo libre para visitar y descansar en las costas adriáticas. Comida libre en Cavtat, puede ser de picnic o en alguno de los restaurantes de la zona. A la hora convenida, cogeremos el bus de regreso a la ciudad, pero recomendamos como opcional usar el barco que nos llevará de vuelta a la ciudad amurallada de Dubrovnik, cuando ya se haya marchado la legión de turistas que hacen acto de presencia desde los cruceros. Es muy bonito entrar en Dubrovnik desde el mar y esa experiencia os la recomendamos. Seguiremos paseando por la ciudad y si aún no lo hemos hecho, podremos recorrer la muralla, incluso darnos un baño en el Adriático desde alguno de los puntos preparados para ello. Alojamiento en Dubrovnik. Cena libre.

Día 11

Dubrovnik - Vuelo ciudad de origen

Después del desayuno nos trasladamos al aeropuerto de Dubrovnik para coger el avión de regreso.

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