
Irlanda. EnergÍa y hechizos de la isla Esmeralda
“Irlanda tiene la dulzura de un mundo naciente, siempre entre dos aguas, y la violencia de una tierra que resiste desde hace mucho tiempo a los asaltos del Atlántico”. “Érin, isla de arpa de oro con acantilados grises sobre la arena pálida, con el cielo de un azul aterciopelado, con sus verdes praderas, con sus torrentes pardos y sus negros pantanos”. Sus paisajes de piedra y hierba, brumosos, de reminiscencias celtas. Sus gentes, amistosas, alegres, devotos de la fiesta y del pub. Su historia, hambrunas, invasiones, conflictos han propiciado un importante legado que han plasmado películas y escritores como Joyce, Yeats o Wilde. Pero lo mejor, es que en Irlanda uno se siente cómodo. En la suave campiña, en las misteriosas montañas, en pueblecitos perdidos o en amables ciudades. Os vamos a mostrar lo mejor de Irlanda. Clifden y el condado de Connemara, sus bosques y las míticas Islas de Arán y el fiordo de Killary. Conoceremos Galway y Donegal. Nos esperan los senderos del Parque Nacional Glenveagh, su mítico castillo y sus lagos rodeados de montañas. El fabuloso acantilado de Slieve League y el perdido pueblo de Glencomcille. Entraremos en la Irlanda del Norte, conociendo Derry o Londonderry. Recorreremos una maravilla de la naturaleza, la Calzada de los Gigantes, pero antes nos espera Belfast, donde se unen tradición y vanguardia y el recién inaugurado Museo del Titanic, toda una maravilla de la ingeniería y la animación. Al final, Dublín nos ofrecerá la imagen marchosa y cultural de Irlanda. Nos queda brindar en un bonito pub con una pinta de “Guinnes”, ¿te animas?
Pasa por
Dublín, Belfast, Donegal, El Parque Nacional de Glenveagh, Acantilados de Slieve y Paso Glengles, Región de Connemarah, Las Islas Arán,, Fiordo de Killary y Abadía de Kylemore, Clifden
Itinerario
Día 1
Vuelo ciudad de origen - Dublín - Clifden
Salida en vuelo regular directo a Dublín. Llegada y traslado al alojamiento en Clifden, en la península de Connemara. Alojamiento y cena.
Día 2
Fiordo de Killary y Abadía de Kylemore
Hoy nos marchamos a uno de los lugares más nórdicos de Irlanda. Hablamos del fiordo más grande de toda la isla, y que con sus más de 16 Km. de aguas atlánticas riega este idílico paraje ubicado en el corazón de Connemara, que se adentra hasta la localidad de Leenane. Estamos ante una de esas maravillas que nos regala la madre naturaleza y que a juzgar por sus escarpadas laderas nos hace pensar si estaremos o no en la dulce Irlanda. El escenario es de una gran belleza, rodeado por las montañas de Mweelrea, las más altas de la zona, con 814 m. de altura y por las Maum Turk y los Twelve Bens al sur. Hoy recorreremos un tramo del llamado Famine Relief Walk o "camino de la hambruna". Prácticamente todos los habitantes de esta zona aislada de Irlanda partieron caminando a Galway cuando la hambruna azotó el país a mediados del siglo XVIII. Con el propósito de subir a un barco y zarpar hacia la tierra prometida americana, dejaron casas y recuerdos abandonados en este remoto lugar del país. Aunque hemos de reconocer que la introducción del camino es un poco dramática, el paisaje y los atractivos del mismo transforman el sentimiento de tristeza inicial en uno más cercano a la paz interior. Empezaremos nuestros pasos desde el pequeño muelle de Rosroe, rodeado de algunas casas, justo en el punto donde el fiordo de Killary se encuentra con el mar. Aquí se vino Ludwig Wittgenstein, así lo atestigua una placa sobre una de las fachadas, el filósofo alemán, durante unos meses de su vida para, imaginamos, dejarse llevar por el bucólico paisaje y darse a la vida contemplativa. El camino nos lleva paralelo al fiordo, con un bonito panorama de montañas, mar y verdes praderas que harán las delicias de todos. Casi al final de nuestro recorrido nos encontraremos con una granja de ovejas, donde nuestro anfitrión, Tom, nos enseñará cómo es la vida por estas tierras y el oficio de su familia durante generaciones, esto es, el arte del pastoreo con perro, la esquila y la extracción de la turba, aspectos que podremos practicar in situ con el mejor profesor que podamos encontrar en estos contornos. Tras nuestra ruta a pie, y ya de vuelta, nos acercaremos a visitar la Abadía Benedictina de Kylemore, uno de los mayores atractivos patrimoniales del oeste irlandés. Del irlandés Coill Mór, gran madera, este bonito convento del s. XIX yace a orillas del lago que lleva su mismo nombre, rodeado de densos bosques y montañas, en el límite norte del PN de Connemara. Tendremos tiempo de visitar este paraíso gótico, pasear por sus templos, jardines o tomarnos un café en su simpática cafetería. Regreso a nuestro alojamiento al final de la tarde. Cena libre. DATOS TÉCNICOS: Ruta Lineal de 8 km de recorrido, siempre por senderos, con algunas piedras/lajas de antiguas y rústicas pavimentaciones en un tramo y el resto va variando entre el típico "bog" irlandés (terreno húmedo debido al carbón vegetal o turba que lo compone) y pista de tierra compactada, en el que emplearemos 3/4 h., con descansos incluidos. Desnivel acumulado: 111 m. (ascenso y descenso). Altitud máx.: 14 m.
Día 3
Las Islas Arán
Desayuno. Salimos temprano para tomar el primer ferry de la mañana desde la localidad de Rossaveal a la isla de Inishmore, la mayor de las Islas de Aran. Las islas siempre han atraído a escritores, artistas y gente del cine, entre los que se encuentra Robert Flaherty, su documental "Los Hombres de Aran" de 1934, es una obra que refleja la dura vida que llevaban antaño los pobladores de estas islas. Estas tierras áridas y desiertas han sido habitadas durante más de cuatro mil años, conservando un estilo de vida y lengua culturalmente únicos en Europa. Vamos a dedicar el día a conocer algunos de los puntos más interesantes y emblemáticos de la isla. Tomaremos asiento en un pequeño microbús que nos ayudará durante la visita. Entre otros puntos, destacamos la visita del fuerte semicircular, del año 500 a.C., de "Dun Aengus", una de las fortalezas prehistóricas mejor conservadas de Europa occidental y desde la que tenemos que contener la respiración al asomarnos al acantilado sobre el que descansa esta maravilla en piedra. Tras otras paradas, en las que con suerte, podremos ver algunas de las focas que todavía viven en estas costas, llegaremos a la población de Kilronan donde aún tendremos tiempo de tomarnos una buena pinta o un café antes de emprender regreso en el ferry de la tarde a "tierra firme" donde nuestro bus nos espera para llevarnos hasta Clifden. Alojamiento. Cena libre. DATOS TÉCNICOS: Ruta Circular de 3 km, de recorrido por senderos, veredas y alguna zona rocosa propia de la isla (grandes lajas de piedra) sin peligro alguno, en el que emplearemos sobre 3/4 h. con descansos y visitas incluidos. Desnivel acumulado: 38 m. aprox. (ascenso y descenso). Altitud máx.: 39 m. Soberbias panorámicas.
Día 4
Parque Nacional de Connemara
Situado en el corazón del oeste de Irlanda, este espacio protegido ocupa unas 2000 ha. de pintorescas montañas, centenarias ciénagas, brezales, praderas y bosques. Hoy dedicaremos el día a pasear por sus valles y montañas, disfrutando de sus ricos cursos de agua y descubriendo el porqué de la fama de Connemara y sus bellísimos paisajes. Tras la caminata de la mañana, de camino a Dogs Bay, nos acercaremos hasta Roundstone pintoresco pueblo pesquero donde podremos disfrutar de su tranquilidad mientras degustamos un buen café. En Dogs Bay (bahía de los perros), haremos la última parada del día para darnos el gustazo de caminar (o bañarnos) por una de esas larguísimas playas de arena blanca y fina que tanto contrastan con la verde hierba que tapiza casi todos los rincones de Irlanda. Regreso a media tarde en nuestro bus hasta Clifden. Alojamiento. Cena libre. Caminaremos por los dominios del PN de Connemara, ascendiendo a la cima del Diamond Hill, mirador natural de este maravilloso espacio natural. La Colina es de fácil subida, consta de escalones fáciles de subir hechos con la misma piedra. Recorrido, en su mayoría, por senderos habilitados por la guardería del parque. DATOS TÉCNICOS: Ruta Circular de 9/10 km. de recorrido, en la que emplearemos unas 4 h. descansos incluidos. Desnivel acumulado: 576 m. (ascenso y descenso). Altitud máx.: 462 m. Existe un recorrido alternativo para aquellas personas que no deseen subir a la cima y que también ofrece muy buenas vistas.
Día 5
La ciudad de las 14 tribus
Desayuno. Salimos hacia Donegal, destino final del día, pero no sin antes hacer parada y fonda en Galway. Cuentan que Colón se recluyó en la iglesia de San Nicolás, para rezar antes de uno de sus viajes. Galway es conocida por sus pubs, restaurantes, sus ostras y su bahía protegida del mar por las Islas Aran. Entre Galway y España ha habido, a través de los siglos, estrechos lazos comerciales e históricos. Se recomienda dar un paseo por la zona del "Spanish Arch", donde antiguamente se paseaban los comerciantes españoles y sus familias. Tendremos tiempo libre para disfrutar de esta bulliciosa ciudad universitaria. Tras la pausa, el paseo y reponer algunas fuerzas, decimos adiós a esta bonita ciudad para seguir nuestro camino hacia el norte. A mitad de la tarde llegaremos a nuestro destino, Donegal. Alojamiento y cena en nuestro hotel.
Día 6
El Parque Nacional de Glenveagh
Tras el desayuno, salimos hacia el norte del condado y pasaremos por Letterkenny, la ciudad administrativa y capital eclesiástica del condado. Continuamos un poco más al norte, hasta llegar al Parque Nacional de Glenveagh. La familia Adair construyó el Castillo de Glenveagh y diseñó sus jardines hace ya un siglo. En el parque, de casi 10.000 hectáreas, se encuentran las montañas de Errigal y Slieve Snaght, el lago Veagh y otros pequeños lagos. El castillo, de estilo gótico-victoriano, se encuentra románticamente situado en el punto en que se unen la montaña y el lago. Alberga una buena colección de arte y muebles de época. Sus jardines están llenos de coníferas, rododendros y muros de piedra, lo que le confiere un aire mediterráneo. Hoy, dedicaremos el día a dar un bonito paseo a orillas del lago, visitar los jardines del castillo y asomarnos desde alguna interesante atalaya desde la que contemplar el espectacular paisaje que nos rodea. Tras el paseo, tendremos tiempo de visitar el castillo y tomar un buen café antes de emprender el regreso a Donegal. Alojamiento y cena. DATOS TÉCNICOS: Ruta Lineal de 8 km. aprox. de recorrido suave por camino de tierra compactado, en el que emplearemos unas 3 h. aprox., con descansos incluidos. Desnivel acumulado: 205 m. (ascenso y descenso). Altitud máx.: 233 m. Subida a View Point: Ruta Circular de 1,5 km. de recorrido. Desnivel acumulado: 500 m. (ascenso y descenso).
Día 7
Acantilados Slieve League y paso Glengesh
Tras el desayuno y ya en nuestro bus, dejaremos Donegal para dirigirnos al paso de Glengesh, un deleite para la vista y merecido inicio a otro magnífico día. Hoy vamos en busca de esos paisajes que seguro nos han traído a Irlanda. Calas recónditas, escarpados acantilados y grandes pináculos rocosos, todo ello en medio de ninguna parte, sintetizando lo salvaje de esta isla azotada por las aguas del Atlántico. Si acabásemos así el relato, tal vez nos daría temor acercarnos a semejante paraje, pero cuando esto viene acompañado de infinitos campos de hierba moteados de miles de ovejas que, juguetean como funambulistas sobre los escarpes que se precipitan al océano, entonces es cuando nos falta tiempo para desear estar allí. Sobran las palabras en este recorrido, donde cuesta avanzar dejando atrás tanta belleza, esa foto que quisiéramos hacer mil veces porque así pensamos que retendremos más tiempo ese momento en la memoria. Sencillamente bello. Nuestra excursión termina en el bucólico pueblecillo de Glencomcille, con una playa de esas que invitan a la contemplación, al retiro. Tendremos tiempo libre hasta nuestra partida. Pasear por la bucólica playa del pueblo, contemplar el paisaje o aprovechar para conocer un "clachan" como se dice en gaélico irlandés a los viejos asentamientos tradicionales, son algunas de las opciones disponibles. Si nos decantamos por el "clachan", tendremos suerte y podremos hacer una visita bastante completa, ya que estamos hablando de uno de los museos que aún perduran y que mejor representa la vida tradicional irlandesa de este lado del Atlántico. No podemos marcharnos de esta isla sin visitar su impresionante paisaje costero, salpicado de acantilados y escarpadas costas. El de Slieve League no solo es uno de ellos, sino que parece ser que es uno de los más vertiginosos de toda Europa. Con sus 600 m de caída y sus afiladas paredes, es uno de los parajes más visitados de toda Irlanda. Uno de los primeros lugares de peregrinación cristiana que tuvo la isla, parece que no ha dejado de serlo tras siglos de historia, cambiando los retiros espirituales por simples y profundas contemplaciones de la infinitud del océano y la magnitud de esta obra natural. Tras este último bocado al día, nos marcharemos, sí, pero con las botas puestas y repletas de bonitos paisajes. Regreso a media tarde a nuestra base. Alojamiento y cena. DATOS TÉCNICOS: Ruta Lineal de 7/8 km. de recorrido, que trascurre por un sendero costero a través de veredas y turberas (tierra húmeda), con grandes panorámicas, en el que emplearemos unas 5 h. aprox., con descansos incluidos. Desnivel acumulado: 264 m. (ascenso y descenso). Altitud máx.: 258 m.
Día 8
Donegal - Calzada de los Gigantes - Belfast
Tras el desayuno, salimos en nuestro bus en dirección norte. Hoy va a ser un gran día, comienza nuestra pequeña incursión en el Ulster (Irlanda del Norte), una de las provincias históricas de Irlanda, la que esperamos exprimir al máximo. Lo cierto es que esta pequeña porción de tierra irlandesa condensa en pocos kilómetros la esencia de la gran Irlanda. El objetivo final del día será llegar a Belfast, la capital de la región, pasando antes por lugares como Derry o la maravillosa costa norte y su Calzada de los Gigantes, en el condado de Antrim. De camino haremos varias interesantes paradas que nos ayudarán a descubrir la singularidad natural e histórica de estas tierras. Para abrir boca, pasearemos por la ciudad del "robledal", la medieval Derry o Londonderry, como la llaman los Unionistas. Esta interesante ciudad, mayormente conocida por los trágicos acontecimientos ocurridos en 1972 en el contexto del conflicto de Irlanda del Norte, lleva años tratando de dejar atrás la etiqueta de ciudad prohibida ganada tras aquel "Domingo sangriento" y ser también conocida por otros tantos atractivos que la convierten en un lugar de visita obligada si decides pasear por el Ulster. Con un pasado rico en leyendas y el último recinto amurallado levantado en la vieja Europa presume ser uno de los hitos turísticos de este rincón olvidado de Irlanda. Tras la visita continuamos camino en dirección norte. Desde aquí, ya podemos notar el cosquilleo que suele anunciar que algo grande se avecina. La costa comienza a dibujar sinuosas praderas que caen vertiginosamente al mar con elegantes formas pétreas. Parece que estamos en el reino de la Calzada de los Gigantes. El paisaje lunar de Los Gigantes, una muralla de más de 40.000 piedras de basalto, en forma de columnas, la mayoría hexagonales, acecha al mar, allí donde acaba la tierra. Debió haber causado terror y preocupación en los corazones de los primeros pobladores de Irlanda: "cuando se creó la tierra y salió del caos, esta parte del mundo permaneció como reminiscencia de ese caos." En 1967, se encontraron los restos del tesoro (oro y plata) de la fragata "Girona", perteneciente a la Armada Española, "La Invencible", que naufragó en esas aguas. Aprovecharemos la ocasión, para dar un bonito paseo por los senderos señalizados con los que cuenta esta atracción natural y poder así empaparnos de este rincón de naturaleza indómita, que lleva en el candelero turístico desde que Irlanda tiene memoria. Tras la visita, dejamos Antrim, un condado cargado de paisajes típicamente irlandeses. Verdes praderas, mares salvajes y largos valles que nos despedirán poco a poco mientras nos alejamos en dirección a nuestro destino final del día de hoy. Belfast, capital de Irlanda del Norte, donde llegaremos al final de la tarde. Alojamiento y cena libre. DATOS TÉCNICOS: Ruta Lineal de 8,3 km. de recorrido por caminos de tierra firme, en el que emplearemos unas 3 h. aprox., con descansos incluidos, para más tarde disfrutar de un almuerzo - picnic en la misma calzada. Desnivel acumulado sobre 172 m. (ascenso y descenso). Altitud máx.: 116 m.
Día 9
Belfast - Dublín
Belfast, del irlandés Béal Feirste que significa "El vado arenoso en la desembocadura del río", es una ciudad industrial que sigue luchando por hacer valer su identidad dentro del puzzle de realidades que representa el Reino Unido. En esa búsqueda parece que el panorama ha conseguido aclararse un poco, gracias al paso adelante que dio la ciudad en la carrera por convertirse en primera sede del centenario de la singladura del Titanic. Liverpool, fue otra de las ciudades en reclamar semejante honor, pero parece que los planes de Londres para acallar los clamores de descontento social en el Ulster, pasaban por otorgar este "premio" a Belfast. Con algunos conflictos del pasado por resolver, de lo que podemos darnos cuenta con un breve paseo por las famosas calles de Falls Road y Shankill Road, donde el muro físico que separa las dos realidades en las que aún vive Belfast, nos hará seguro reflexionar sobre la condición humana, esta ciudad eminentemente industrial puede sorprendernos con algunos rincones dignos de un paseo. Tras el desayuno, tendremos tiempo libre de pasear por el centro de la ciudad o acercarnos hasta el animado Mercado de Saint George. Tras el almuerzo, saldremos hacia el sur, Dublín nos espera. Traslado en nuestro bus, llegada, alojamiento y resto de la tarde libre para disfrutar de su animada vida nocturna. Cena libre.
Día 10
Dublín
Día libre en Dublín. Los viajeros se encontrarán con la información necesaria que les permitirá descubrir a su aire una de las capitales más antiguas de Europa. Dublín fue fundada por los vikingos en el siglo IX y llegó a convertirse en uno de los puertos más importantes de Europa. Esto te dará la oportunidad de retroceder en el pasado y viajar a través de los mil años de historia de la capital. Tendrás la ocasión de disfrutar de las bonitas plazas georgianas, de las anchas calles de Dublín y de sus elegantes edificios públicos. Trinity College, fundado por la Reina Isabel I en 1592 además de su universidad, es famoso por los tesoros que alberga. Entre ellos se encuentra el manuscrito escolástico más preciado: el libro de Kells, del siglo VIII. El campus está formado por edificios que datan del siglo XVII hasta nuestros días. La Catedral de San Patricio tiene una historia muy rica y probablemente sea conocida por su asociación con el famoso escritor Jonathan Swift, autor de "Los Viajes De Gulliver", que fue decano de la misma entre 1713 y 1745. Está ubicada en el barrio de "Liberties", llamado así porque sus habitantes estaban exentos de pagar impuestos municipales. La fábrica Guinness, donde se resume más de 200 años de producción de cerveza negra, la fábrica más grande de Europa. Tiempo libre para hacer compras, pasear, hacer visitas culturales, etc. Se facilitará un mapa en el que se indican los lugares de interés, así como restaurantes, tiendas, etc. Alojamiento. Cena libre.
Día 11
Dublín - Vuelo ciudad de origen
Desayuno. Tiempo libre hasta la hora acordada para el traslado al aeropuerto y vuelo de regreso a origen.
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